Hoy, después de “Alicia”, el artista intenta buscar entre decenas de compromisos y proyectos un espacio primordial para desplegar su obra personal.

Con la reputación de ser uno de los mejores artistas digitales de Europa, Kutsche dejó Berlín, una de las capitales culturales y creativas con mayor crecimiento en los últimos años, para iniciar su propio viaje “al interior del agujero del conejo” y participar en los últimos 3 meses de rodaje de Alicia en el País de las Maravillas en Los Ángeles, California.
Fue a comienzos de 2008 que el artista se involucró en el proyecto, luego que los productores de Imageworks descubrieran su talento exhibido en su heterogéneo portafolio de CGSociety.org. “En un principio no me dijeron que era una película de Tim Burton, pero de todas maneras yo estaba muy interesado. Me pidieron que dibujara una oruga, rememorando la estética del Laberinto del Fauno. Estuve todo un día y una noche trabajando exclusivamente en esa imagen. Lo envié y recibí un correo diciendo que Ken Ralston, Supervisor de Efectos Visuales para Sony Pictures Imageworks – y uno de los artistas visuales tras la trilogía original de Star Wars-, estaba muy entusiasmado con mi trabajo. Cuando me dijeron que era un proyecto de Tim Burton, no podía creerlo”, relata Kutsche.

Con la confianza de los productores, el artista volcó toda su creatividad en bocetos cercanos al estilo de Burton, pero dejando su sello característico de realismo y misterio. “Quise hacer algo que podría estar en su territorio –el de Burton- pero no quería imitar su estilo y funcionó bien. Tim no perdía el tiempo. Cuando yo hacía algo, él me daba sus comentarios en vez de pedir nuevas versiones, lo cual es muy bueno. En esta industria las personas muchas veces no saben lo que quieren. Burton, en cambio, lo sabía perfectamente”.
De esta forma, Kutsche se sumergió en el mundo fantástico de la novela de Lewis Carroll para ilustrar a sus personajes más extravagantes: El Sombrerero Loco; Iracebeth (la Reina Roja); Ilosovic Stayne (la Sota de Corazones); Tmctwisp (el Conejo Blanco); Absolem (la Oruga); el Gato de Cheshire; Mallymkun (el Lirón); la Liebre de Marzo; El pájaro Dodo (desarrollado en colaboración con el diseñador canadiense Bobby Chiu), los Caballeros Blancos y Rojos; el Verdugo y Jabberwocky.

Su irrupción en el mundo del entretenimiento no fue un hecho aislado. De hecho, cuando aún no terminaba de dar forma a los protagonistas encargados por Ken Ralston, las ofertas comenzaron a llegar: “Mi oficina era un remolque detrás del set. Un día Ken tocó mi puerta junto a un tipo, que resultó ser Andrew Stanton, nada más que el director de Buscando a Nemo y WALL-E. Revisó mis dibujos y un par de horas después tenía mi próximo proyecto: Thor (que se estrena en Mayo de 2011). Todo iba muy rápido, estuve un par de semanas en Alemania, y después de vuelta en Los Ángeles. Ahora recibo tantos requerimientos que no puedo hacerlos todos”.
Además del trabajo “comercial” que realiza, Michael Kutsche también conduce una prometedora carrera personal en la que vuelca todo el imaginario que, gestado en la tierra de poetas y pensadores, acumula años de surrealismo y ciencia ficción. Desde niño, su curiosidad evidente fomentó las visitas al supermercado donde, en puntillas y alzando la mirada hasta lo más alto de las estanterías, lograba vislumbrar un atisbo de aquellas atractivas y “prohibidas” portadas de revistas de Heavy Metal.

“Obviamente no eran para niños, así que llegaba a casa dibujar de memoria lo que había visto. Creo que esos simples vistazos tuvieron un gran impacto en mí. Eso y los juguetes de StarWars”, explica Kutsche, quien revela también la influencia del surrealista Lucian Freud y del historietista Jean Giraud, diseñador de películas como Alien y El Quinto Elemento. Es quizás por ese extenso rango de intereses que, este artista conceptual, destaca la variedad y riqueza en su trabajo.
Sus últimas obras responden a esa ficción realista en la que los personajes exhiben un aura misteriosa, fascinante e incluso grotesca. The Boxer, aunque de 2008, refleja esa visión: un hombre con orejas de cerdo que alimenta el interés del artista por explorar posibilidades que, al menos visualmente, resultan creíbles.

La motivación proviene de una inquietud profunda por empujar los límites que le impone el medio: “Como ilustrador la labor es a veces muy literal, no deja suficiente espacio para la imaginación, ya que tiene un objetivo práctico: son un mapa de ruta para un modelo 3D. El diseño de personajes es más racional, (…) después de descubrir el diseño el proceso que sigue muy técnico. Mi trabajo personal, en cambio, está constantemente rompiendo estas reglas, intentando contar una historia particular”.
Como el Sombrerero de “Alicia”, Michael Kutsche no teme viajar hacia universos fantásticos y cohabitar con personajes psicodélicos. Quizás su vida y su obra está perfectamente descrita por el propio personaje de la novela, interpretado por Johnny Depp en la versión de Burton: “Hay un lugar como ningún otro en la Tierra, una Tierra llena de maravillas, misterio y peligro; algunos dicen que para sobrevivir en él hay que estar tan loco como un sombrerero”.






